empleada analizando la información de gestión

Imagínate que sales de viaje, decides el destino y te pones en marcha. A las 3 horas de camino, sin haber consultado más el GPS, te das cuenta que te has saltado algunas desviaciones que debías tomar y te encuentras en un punto totalmente diferente al que te dirigías. Salir en la dirección correcta no es garantía de llegar al destino deseado si no vamos tomando las desviaciones correctas, ¿verdad? Necesitamos herramientas que nos ayuden a avanzar en la dirección adecuada. En el ejemplo del viaje, la herramienta es el GPS, en el caso de la gestión de una empresa la herramienta es la información de gestión.

 

Una cosa es fijar el rumbo de nuestra estrategia de negocio, y otra mantener el rumbo a medida que el tiempo va pasando y las circunstancias van cambiando. A lo largo de la vida de la empresa nos encontraremos con imprevistos, actuaciones de los competidores, cambios en el entorno del negocio, nuevos marcos regulatorios, circunstancias cambiantes en nuestra propia empresa, y un sin número de situaciones que nos obligarán a ir ajustando el rumbo para llegar a la meta deseada.

 

¿Y cómo lograrlo?

 

Decía William Thomson, matemático británico, que lo que no se mide, no se puede mejorar, y que lo que no se mejora, se degrada siempre. Esta frase define el concepto: la única forma de llegar a destino es ir ajustando constantemente el rumbo para reaccionar y adaptarnos a las circunstancias cambiantes de nuestro viaje. Y esos ajustes sólo pueden realizarse si contamos con información y datos de cómo va desarrollándose el viaje, de forma que podamos introducir ajustes y modificaciones al plan inicial.

 

¿Qué es la información de gestión?

La información de gestión son datos e indicadores que nos aportan información relevante para apoyar la toma de decisiones en la empresa. Es información objetiva, no te dice qué debes hacer, pero es la base que nos permite tomar decisiones de gestión sustentadas en hechos y no en opiniones o anécdotas. Identificar dónde están los problemas y las oportunidades es la única forma de poder diseñar medidas correctoras adecuadas.

 

Kaizen, la mejora constante

En entornos competitivos, y aún teniendo una posición dominante, una empresa no puede acomodarse. El concepto japonés “Kaizen”, que significa mejora continua, es un método muy conocido que basa el éxito de una organización en su capacidad para mejorar continuamente. De nuevo, la única manera de lograrlo es teniendo información de lo que sucede, tanto dentro como fuera de la empresa.

 

Cuadros de mando e información de gestión

A medida que crece la dimensión de la empresa, la gestión se va haciendo cada vez más sofisticada, y las decisiones en un ámbito frecuentemente influyen en el resto de la organización. Por ello, es importante contar con cuadros de mando que midan la evolución de los indicadores clave del negocio. Cada responsable de Departamento debería contra con un cuadro de mando que le permitiese medir el desempeño del negocio en su ámbito de responsabilidad. Y por supuesto, deberemos contar con un cuadro de mando general de la empresa que aporte a la Dirección General la visión de conjunto imprescindible para ir ajustando el rumbo del negocio.

 

Las decisiones de gestión deben estar basadas en hechos objetivos, y los cuadros de mando y la información de gestión se diseñan específicamente para este fin. En Clever Lines somos especialistas en identificar los parámetros clave de la gestión de cada negocio y en diseñar cuadros de mando que faciliten el análisis del negocio y la toma ágil de decisiones. Sin datos, a tientas, difícilmente llegaremos a puerto.

 

Si quieres que tu empresa cuente con las mejores herramientas de análisis ponte en contacto con nosotros. ¡Haz de la información de gestión tu mejor activo para la toma de decisiones en tu empresa!

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