Entrevistas y encuestas: ¿para qué sirven y qué técnicas existen?

Las encuestas son una de las técnicas más habituales de investigación cuantitativa

Las entrevistas y encuestas, páneles de consumidores, etc. son técnicas de investigación cuantitativa. Se utilizan para conocer la importancia y el peso relativo de los distintos factores que influyen en las decisiones de consumo de los clientes.

 

Las encuestas no nos van a ayudar a explorar cómo podemos hacer nuestro producto o servicio más atractivo. Tampoco a identificar cómo mejorar la imagen de nuestra marca o cómo aprender de los competidores. Todas estas cosas las podemos averiguar aplicando técnicas de investigación cualitativa. Para lo que sí nos va a servir es para distinguir lo importante de lo accesorio. Para conocer lo que más valoran los clientes de nuestra oferta. Y diseñar consecuentemente una propuesta de valor diferencial y atractiva. 

 

Algunos ejemplos para ilustrar la utilidad de entrevistas y encuestas

Pongamos el ejemplo del lanzamiento de una bicicleta de montaña. Si hemos hecho previamente un estudio cualitativo, sabremos qué es lo que buscan y valoran los clientes en este tipo de producto. Para unos será importante el diseño. Para otros la ligereza de la bicicleta o las múltiples combinaciones de platos y piñones. Tal vez para otro grupo lo fundamental sea la “exclusividad” percibida en el producto.

Partiendo de esa base, las encuestas nos ayudarán a saber si la clave está en un atributo o en otro. En definitiva, a separar el grano de la paja. Averiguaremos que mientras que el diseño es importante para el 80% de las mujeres, sólo es importante para el 40% de los hombres. O que la ligereza es un factor clave en la decisión de compra. O al menos así opinan el 75% de los usuarios potenciales. Y en sentido contrario, constataremos que la “exclusividad” sólo la valoran un 20% de los clientes.

Con todo ello tendremos los mimbres para diseñar un producto realmente apreciado por nuestro público objetivo.

 

Cálculo de la elasticidad demanda-precio 

Una de las aplicaciones más interesantes de la investigación cuantitativa es ayudarnos a decidir el precio óptimo para nuestro producto o servicio. Normalmente, cuanto más barato es un producto más unidades se venden. De hecho, suele existir una alta correlación entre precio de venta y unidades vendidas. Esta correlación es lo que se denomina elasticidad demanda-precio. Dicha elasticidad depende del producto, del perfil de los clientes, de las ofertas competidoras y de muchos otros factores.

Gracias a las entrevistas y encuestas -aplicando modelos de demanda como el Gabor Granger por ejemplo-, podremos definir el precio óptimo para nuestro producto o servicio. Éste dependerá de nuestros objetivos como empresa. Si lo que queremos es maximizar la prueba del producto porque vamos a lanzar algo novedoso, deberemos poner un precio que incentive la prueba. Por el contrario, si lo que queremos es maximizar el margen, seguramente el precio que debemos marcar sea diferente.

En definitiva, tendremos información objetiva y precisa que nos ayudará a decidir qué precio debemos poner a nuestro producto. Adicionalmente podremos estimar qué demanda podemos esperar en diferentes escenarios de precio.

 

Las entrevistas y encuestas y otras técnicas de investigación cuantitativa

Las principales técnicas que se emplean en investigación cuantitativa son las siguientes:

  • Entrevistas Presenciales.
  • Encuestas Telefónicas.
  • Entrevistas Online a través de Internet.
  • Páneles de consumidores y usuarios.

Elegir una u otra depende del objeto del estudio de mercado, y de las circunstancias que pueden influir en el desarrollo del trabajo. Y obviamente también del presupuesto disponible para la acción.

 

¿Entrevistas presenciales, telefónicas o por Internet?

Imaginémonos por ejemplo que el cliente es un banco que quiere “pre-testar” dos líneas creativas para una campaña publicitaria. Para ello, podríamos plantearnos hacer las encuestas de manera presencial o incluso online. En ningún caso nos plantearíamos hacerlas telefónicamente, ya que seguramente haya que mostrar soportes visuales de las campañas a los clientes (cuñas de radio, spots TV, anuncios de prensa,…). Esto sólo lo podríamos hacer presencialmente o a través de Internet, alojando dichos soportes visuales en un servidor al que pudieran conectarse los entrevistados.

Si el cliente fuera un fabricante de yogures que quiere testar la aceptación de un nuevo sabor antes de su lanzamiento al mercado, forzosamente tendremos que recurrir a una acción presencial.

Desde un punto de vista de coste, lo más económico son las encuestas online, seguido de las telefónicas y por último de las presenciales, que son las más costosas.

Para optar por una metodología u otra, también debemos valorar en qué medida una u otra nos permite llegar de manera eficiente al nuestro público objetivo.

 

Asesórate con un experto

Como son muchas más las variables a considerar para elegir la técnica de investigación más adecuada, nuestra recomendación sería ponernos en manos de un consultor o experto, quien nos aconsejará en función de nuestro producto, público objetivo y circunstancias.

 

Si quieres ampliar información o que te ayudemos en el caso de tu empresa, ponte en contacto con nosotros.

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